Propuesta

El Proyecto SETA se basa en el trabajo participativo de investigación, advocacy, formación y campañas de movilización liderados por redes de educación negras, quilombolas e indígenas a lo largo de décadas.

El trabajo se concentra, principalmente, en niños con edad escolar de entre 11 y 17 años. La transición de la educación básica para la educación secundaria representa un momento de riesgo para los niños negros, quilombolas e indígenas, especialmente siendo vulnerables a las presiones sociales y económicas externas al pasar de la infancia a la adolescencia en su camino para la juventud.

El compromiso direccionado de las autoridades gubernamentales en los niveles estaduales y municipales creará un modelo replicable para la institucionalización de la educación antirracista en la política y en la práctica nacional.

Nuestra misión es transformar el ecosistema de la educación pública en Brasil e institucionalizar un abordaje de igualdad racial en las políticas y en la práctica. Trabajamos para alcanzar seis resultados principales:

Diálogo intergeneracional sobre racismo y educación desarrollado en hogares, escuelas, lugares de trabajo y en los medios de comunicación.

Incorporación de un abordaje interseccional para monitorear y evaluar el racismo en la educación

Perfeccionamiento e implementación de políticas públicas de educación que garanticen calidad, equidad y oferta contextualizada

Formación para educadores y apoyo financiero a gestores de educación con autonomía para incorporar prácticas educativas antirracistas

Transformación antirracista de las comunidades y cultura escolar para jóvenes y estudiantes

Movilización de una red global sobre justicia racial en la educación para transformar la igualdad racial en una prioridad en las estructuras globales de la educación

La Teoría del Cambio en la perspectiva del Proyecto SETA está representada a través de un Baobab, que simboliza la equidad racial en la educación, muestra la propuesta y el camino a seguir a lo largo de los ocho años de iniciativa.

Un sistema de educación pública brasileño construido con base en los principios de justicia en que todas las personas puedan tener acceso a su derecho a una educación de calidad.

Tipo de público a quien va direccionado:

Central de Ayuda

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Las niñas y jóvenes negras, indígenas y quilombolas transforman comunidades y la cultura escolar para que sean antirracistas y equitativas. Por lo tanto, entendemos que el lugar de la niña negra, indígena y quilombola está en la escuela. Por ello, actuaremos con intención para construir un sistema educativo transformador que promueva la dignidad en la escuela.

Los educadores(as) formados(as) mediante programas de formación inicial y continua, y apoyados (as) con recursos educativos y orientación de gestoras(es) educativos. Además, tienen la autonomía para incorporar prácticas educativas antirracistas y no sexistas para el reconocimiento institucional de la importancia de estos temas, con apoyo material accesible y de calidad.

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El racismo estructural en Brasil ha obstaculizado sistemáticamente el acceso al derecho a una educación pública igualitaria y de calidad para estudiantes negros, quilombolas e indígenas. La calidad de la educación que reciben los niños en Brasil está profundamente segmentada por el estatus racial y socioeconómico. Y hoy se identifica que las brechas entre los niños blancos y los niños negros, quilombolas e indígenas, en todos los indicadores de la educación básica, son persistentes y más graves para los jóvenes de 11 a 17 años. Los niños y jóvenes negros, quilombolas e indígenas son los más propensos a abandonar la escuela, tienen tasas más altas de exclusión y un nivel educativo más bajo. Por lo tanto, se les asignan trabajos de menor prestigio y salarios más bajos como adultos. Mientras tanto, los estudiantes blancos interiorizan las desigualdades raciales a las que están expuestos en las escuelas y las replican siendo adultos. Al analizar los indicadores de aprendizaje, también se concluye que no sólo existen más barreras para acceder a la escuela para niños negros, quilombolas e indígenas, sino que, una vez en la escuela, estos niños tienen menos probabilidades de acceder a una educación de calidad.

El Proyecto SETA busca llevar a cabo acciones transformadoras basadas en la evidencia resultante de estudios que ayudan a comprender la complejidad de las relaciones raciales en el país y los problemas que deben enfrentarse. En este sentido, prevé una serie de estudios con recortes nacionales y regionales en sus territorios de intervención, especialmente en Amazonas, Maranhão, Río de Janeiro y São Paulo. El objetivo es mapear la percepción de la sociedad en general, de los profesionales de la educación y de los estudiantes sobre el racismo, las desigualdades raciales en general y en la educación, la eficacia de las políticas para combatir el racismo, las lagunas en herramientas y metodologías para promover la equidad racial y las estrategias exitosas y buenas prácticas nacionales e internacionales que puedan inspirar acciones para valorar la diversidad y las diferencias, así como mitigar las desigualdades,  especialmente en el ámbito educativo.

EL PROYECTO SETA – SISTEMA PARA UNA TRANSFORMACIÓN ANTIRRACISTA ES UN PROYECTO APOYADO POR LA FUNDACIÓN W. K. KELLOGG, DESDE 2021, QUE REÚNE ORGANIZACIONES NACIONALES E INTERNACIONALES EN ACTUACIÓN CONJUNTA PARA UNA EDUCACIÓN PÚBLICA ANTIRRACISTA Y DE CALIDAD.